Cierre nuevo a medida
Medimos el hueco de tu local en el Carmel, eliges la lama con muestras en la mano y el cierre se fabrica a esa medida exacta. Montaje en un día y retirada del viejo incluida.
Cómo lo hacemosInstalación y reparación de cierres metálicos para los comercios del Carmel: Llobregós, Dante Alighieri, la plaça de Pastrana, el Santuari y el entorno del mercado. Subimos con el material y trabajamos en calles donde no cabe un camión.
Una sola llamada para las tres cosas, con el mismo equipo. Quien coge el teléfono es quien va a ir a tu local.
Medimos el hueco de tu local en el Carmel, eliges la lama con muestras en la mano y el cierre se fabrica a esa medida exacta. Montaje en un día y retirada del viejo incluida.
Cómo lo hacemosNo sube, se ha quedado a medias, lama reventada, guía torcida o cerradura forzada. Vamos el mismo día y, la mayoría de las veces, queda arreglado en esa visita.
Ver averías típicasPara dejar de subirlo a mano cada mañana. Motor elegido por el peso de la hoja, mando con rolling code, cerradura y desbloqueo manual por si se va la luz.
Ver motorizaciónEl Carmel es cuesta, y la cuesta trae agua. Cuando llueve, el agua baja por la calle y se mete en la guía del cierre, que es una U metálica hacia arriba: se queda ahí dentro con la tierra que arrastra y, a los dos inviernos, la guía está oxidada por dentro y la persiana empieza a rascar. Es la avería que más nos llaman de este barrio y casi nadie la ve venir.
Por eso aquí montamos con guía galvanizada de mayor sección y, cuando el local está en el lado que recibe el agua, dejamos salida de drenaje en la parte baja de la guía para que no haga de canaleta. En reparación, muchas veces basta con limpiar, tratar el óxido y engrasar; si la guía ya está comida, se cambia el tramo y listo, sin tocar la hoja.
La otra realidad del barrio es el acceso: calles estrechas, empinadas y con poco sitio para parar. Vamos con furgón pequeño y subimos el material a mano cuando toca. Lo decimos claro porque hay quien se planta, ve la calle y se va: nosotros no.
No es una lista de adorno: son las calles comerciales por las que más nos llaman. Si tu local está en otra, también vamos.
En el Carmel, casi siempre sí. El agua que baja por la calle se queda dentro de la guía con la tierra que arrastra y la oxida por dentro. Se limpia, se trata el óxido y se engrasa; si ya está comida, se cambia solo ese tramo sin tocar la hoja.
Sí. Vamos con furgón pequeño y, si no hay dónde parar, subimos el material a mano. Es nuestro barrio y sabemos dónde se puede descargar y dónde no, así que no perdemos la mañana dando vueltas.
Se reduce mucho: guía galvanizada de sección mayor y, en los locales que reciben el agua de la calle, salida de drenaje abajo para que no haga de canaleta. Con eso y un engrase al año, la guía dura lo que tenga que durar.
Vamos a tu local, medimos el hueco y te damos precio cerrado por escrito. La visita y el presupuesto son gratis y no te comprometen a nada.